Ciudad Constituyente propuestas para un Habitar Digno

Encuentro autoconvocado Nº 4.882 - Realizado el 22/04/2021

Lugar de Realización

Estación Central

Modalidad

Hibrida

Nº de Participantes

7

Validada Por

  • Foto de persona Javiera Martínez H.

Documentación del Cabildo

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Conclusión 1
4 - Derechos Fundamentales

Tema: Derecho a la vivienda, a la ciudad, a la tierra y al territorio

Un habitar basado en principios feministas

• Es necesario reconocer hogares
y relaciones de convivencia distintos a la familia heterosexual tradicional como base de la sociedad y potenciar la vinculación y cooperación entre comunidades.
• Garantizar reconocimiento, redistribución equitativa y
apoyo integral a las tareas de cuidado como pieza central en
la reproducción de la sociedad como tal. Con especial énfasis en la aplicación de políticas públicas que incluyan los equipamientos y servicios urbanos necesarios para hacer posible una gestión más colectiva y comunitaria (viviendas de calidad, espacios públicos que consideren espacios de encuentro, socialización, cuidado, transporte público y áreas de movilidad accesibles y asequibles para todes, por ejemplo).
• Incorporar principios vinculados a la priorización de la función social de la tierra, a través de
las políticas de ordenamiento territorial y desarrollo urbano, como mecanismo para la garantía de los cuidados y los derechos, por sobre la noción actual de la ciudad vinculada al mercado y al acceso de bienes y servicios.
• Incorporación de mecanismos de democracia directa y participativa de la sociedad en el desarrollo de su hábitat para la construcción de espacios adecuados a las diversas realidades acorde en vistas del bien común.
• La garantía de derechos de identidad y derechos sexuales en una Nueva Constitución debe contemplar que estos cuenten con las condiciones para ejercerse en espacios libres de violencia física o simbólica.
• Como consideración para
el debate constituyente y la normativa posterior: la garantía
de derechos sociales como la educación, la salud, la vivienda adecuada, el cuidado a lo largo
de todas las etapas de la vida, son posibles en la medida que también se garanticen en el espacio urbano, de forma accesible, con espacios de servicios dignos y a distancias abarcables (proximidad).

Conclusión 2
4 - Derechos Fundamentales

Tema: Derecho a la vivienda, a la ciudad, a la tierra y al territorio

Hacia la función social y ambiental del derecho de propiedad

La Nueva Constitución debe tomar distancia de las condiciones de mercado que dan protagonismo al derecho de propiedad desde una perspectiva individual en la Constitución vigente; estableciendo como punto de partida una hoja blanca, que refleje obligaciones públicas más allá de las/los propietarios. Debe considerar a todos los seres humanos como habitantes de las ciudades, teniendo especial énfasis en quienes han sufrido múltiples vulneraciones, como lo son mujeres, pueblos indígenas y población rural, para el goce y ejercicio de sus derechos, en particular, el derecho a la vivienda, el derecho a vivir en un entorno sano, el derecho a disfrutar del patrimonio natural y cultural, partes indivisibles de los Derechos Humanos.
Partiendo de los Derechos Humanos como pilar fundamental de la carta magna –particularmente los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA), a los que pertenecen, por ejemplo, el derecho a una vivienda adecuada y el derecho al agua y saneamiento–, el proceso constituyente debe incidir en las condiciones necesarias para hacer de la ciudad el ámbito de estos derechos.
Como lo consideran las constituciones de Brasil, Colombia y Ecuador, la Nueva Constitución de Chile debe avanzar aún más para que la función social y ambiental del derecho de propiedad permita luego instituir la realidad social de la ciudad en permanente transformación. Las bases comunes acordadas en este proceso constituyente, en materia de la función social y ambiental del derecho de propiedad, serán principios constitucionales
que permitirán, a través de los cambios del marco legal y normativo y de la reformulación de las políticas públicas, avanzar hacia:
• La protección de la naturaleza y su biodiversidad.
• La precisión de la función social del suelo y de sus usos, basados en el bien común.
• La recuperación de las plusvalías y el control de la especulación inmobiliaria.
• La mejora integral de barrios, especialmente en la periferia; La capacidad de la sociedad
y la autoridad del Estado, con instrumentos precisos, para
la permanente fiscalización e intervención en el urbanismo y las construcciones.
• La revalorización de uso de los servicios comunitarios, públicos y de calidad, para reconstruir las ciudades en función de
la reproducción social y de la redefinición de los cuidados.
• El reconocimiento del protagonismo de las, los y les habitantes en la producción y gestión de sus entornos barriales y urbanos, como mecanismo de democracia y transparencia local.
• Las políticas habitacionales
y de suelo para responder al derecho humano a una vivienda adecuada.
• El derecho a la ciudad.

Conclusión 3
4 - Derechos Fundamentales

Tema: Derecho a la vivienda, a la ciudad, a la tierra y al territorio

¡Por un habitar saludable que respete la naturaleza!

Una Constitución con enfoque ecológico incluye un conjunto de normas armónicas con el cuidado del medio ambiente, y debe estar alineada a los derechos y deberes de las personas naturales, instituciones públicas y privadas y el Estado.
En primer lugar, el territorio nacional debe ser entendido como patrimonio ambiental
y la base de la vida y el desarrollo nacional en todas sus dimensiones. Esto considera a los principios de conservación, preservación y regeneración como base para el desarrollo económico y social del país, siendo deber público del Estado y la sociedad civil su cuidado y mantención.
En segundo lugar, la naturaleza debe ser entendida como sujeto de derecho propio, considerando el derecho a
su existencia, reproducción y procesos de regeneración. Es decir, reconocerla desde su valor intrínseco. Asimismo, se debe avanzar en el reconocimiento de la naturaleza como el principal hábitat del ser humano, identificando la relación de dependencia que establecen las personas con el medio ambiente, siendo la precondición necesaria para la subsistencia y reproducción de la vida humana.
De este punto también deriva el reconocimiento de los diferentes paisajes climáticos a
lo largo del territorio nacional, de sus funciones y servicios que nos proveen los ecosistemas (regulación de temperaturas, provisión de alimentos, recreación y ocio, entre otros) y la integridad de su funcionamiento, que reconozca la diversidad cultural que habita cada territorio. A
su vez, se reconoce el derecho de la población a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que garantice la sostenibilidad y el buen vivir de todas las personas y culturas que la integran.
El tercer punto apunta a un cambio en la relación de propiedad de los bienes y recursos naturales. Para ello, es necesario que la productividad nacional considere los límites y ciclos de la naturaleza, sin supeditar el bienestar y desarrollo al Producto Interno Bruto.
En relación al trato de bienes comunes naturales, como el caso del agua y el suelo, estos deben ser considerados un derecho fundamental e irrenunciable, priorizando el consumo humano y los ciclos de regeneración
de los ecosistemas como usos prioritarios. Los bienes comunes deben ser tratados como patrimonio nacional
de uso público, inalienable, imprescriptible e inembargable.
El Estado y sus instituciones deben promover la soberanía y seguridad alimentaria, donde
las personas y otras especies tengan derecho al acceso seguro y permanente de alimentos nutritivos y sanos, priorizando la producción local.

Lugar de Realización

Estación Central

Modalidad

Hibrida

Nº de Participantes

7

Validada Por

  • Foto de persona Javiera Martínez H.