UNA CONSTITUCIÓN CON EDUCACIÓN

Encuentro autoconvocado Nº 6.362 - Realizado el 22/11/2021

Lugar de Realización

Santiago

Modalidad

Virtual

Nº de Participantes

4

Validada Por

  • Foto de persona Luisa Álvarez González

Documentación del Cabildo

  1. EDUCACION.pdf 1 mb

Conclusión 1
4 - Derechos Fundamentales

Tema: Educación

1. Acceso universal
El Estado de Chile es responsable de proveer el acceso a la educación obligatoria y a eliminar obstáculos7 no vinculados a las habilidades y capacidades para el acceso a la formación permanente, complementaria o terciaria. Asimismo, en educación no obligatoria, se debe garantizar el derecho a la no discriminación arbitraria y al acceso a alternativas de formación, ya que si bien no todos los estudiantes tienen que entrar obligatoriamente a la universidad o instituciones técnicas, todos deberían tener la posibilidad de postular y ser evaluados para el acceso con posibilidades reales de financiamiento en instituciones que reciben fondos estatales. Deben existir alternativas a la educación superior que favorezcan la educación como proceso integral (capacitación en oficios, formación de habilidades para el trabajo, bootcamps de tecnología, cursos de formación personal, etc.) que nos permitan preparar a las personas en Chile para afrontar los desafíos laborales y profesionales.
Que la educación pública esté en el centro de la preocupación del Estado, no quiere decir que todas las instituciones deban ser estatales, municipales o dependientes de alguna estructura gubernamental, sino que el Estado tiene la obligación de asegurar la cobertura y provisión de las condiciones necesarias para el acceso a la educación primaria y secundaria en todo el territorio. La existencia de proyectos educativos por parte de instituciones sin fines de lucro y con una visión especial del mundo no debe ir en contra de la calidad de la educación pública y la posibilidad de acceso a toda la población. La educación pública, entonces, es la responsable de generar el diálogo social y las bases para la construcción de un país justo y equitativo que permita democratizar el acceso a las oportunidades y dejar a Chile en una posición protagonista de los avances culturales, científicos y tecnológicos con un sello innovador. Significa además que la educación pública sea modelo de calidad para el sistema con una alta participación de las comunidades y los gobiernos locales en identificar las habilidades y conocimientos que necesitan los jóvenes para estar preparados para los desafíos del mundo y mejorar las posibilidades del país.
En una Nueva Constitución, el acceso a la educación pública debe ser gratuito e inclusivo para toda la población, con mecanismos de participación transparentes que fortalezcan el conjunto del sistema educativo, generando una comunidad solidaria y democrática.

2. Una educación inclusiva
Una Nueva Constitución debe asegurar educación a todos los niños, niñas y adolescentes. La Ley 20.845, tiene como principios la no discriminación arbitraria, que implica la inclusión e integración en los establecimientos educacionales, en la gratuidad progresiva en los establecimientos subvencionados o que reciben aportes permanentes del Estado; en la dignidad del ser humano y su educación integral.
Se consideran, además, otros principios como el de la diversidad, flexibilidad, responsabilidad de estudiantes, padres y apoderados y sustentabilidad.

3. Una educación integral
Los y las estudiantes son el centro de la educación y estos se autorevelan como seres multidimensionales. La educación, por lo tanto, debe responder a una multiplicidad de exigencias que resultan de la naturaleza humana y de las situaciones espacio-temporales en que cada individuo, grupo, sociedad, o cultura vive y se desarrolla (Huaquín, 1998). En este sentido, es clave que el proceso educativo de los estudiantes sea multidimensional y les permita desarrollarse no sólo a nivel académico, sino también en el pensamiento crítico y se les entregue las posibilidades y herramientas para explorar otras áreas de su vida.
Es por esto que una Nueva Constitución debe consagrar una educación integral, entendida como el desarrollo perfectivo del ser humano completo, en todas y cada una de sus dimensiones (Álvarez, 2003), así como también el desarrollo de habilidades cognitivas, son base para construir un sistema educativo acorde a las necesidades existentes y pertinente
para la promoción social, individual y comunitaria con miras a la equidad social.
Con lo anterior, se busca que los niños, niñas y adolescentes que pasen por el sistema educativo, potencien diferentes talentos y habilidades que muchas veces son invisibilizados o disminuidos frente a los conocimientos tradicionales. De esta manera, se preparan a las futuras generaciones para que sepan lidiar, por ejemplo, con sus sentires, que conozcan de resolución de conflictos, de vida saludable y de otros temas esenciales que les sean de utilidad durante su ciclo vital. Además de ser capaces de gestionar su propio aprendizaje por medio de la información que tienen a su alcance en las distintas plataformas disponibles hoy en día y en el futuro.

4. Una educación intercultural
Garantizar una educación intercultural en una Nueva Constitución es un primer paso para apuntar a un modelo educativo que respete la interculturalidad, cuya finalidad es el intercambio entre personas sobre la base del respeto mutuo, clave al momento de educar en un mundo cada vez más diverso.
Si sumamos a lo anterior que todos y todas los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la identidad, a tener creencias y a poder expresar libremente estas, lo cual está consignado en la Convención de Derechos del Niño, es que resulta pertinente que este punto sea central de la educación que soñamos para el país, siempre fomentando el intercambio de experiencias, conocimientos, puntos de vista, tradiciones y cosmovisiones desde el respeto y la pertinencia territorial, permitiendo conocer, aceptar y valorar las expresiones de los distintos pueblos y culturas.

5. Una educación con pertinencia territorial
Las realidades del país son variadas por diversas razones, contamos con diferentes climas, geografías, realidades sociales, económicas, productivas y culturales, pero esto suele pasarse por alto y se aplican los estándares de la capital a todo el país.
Esto ha generado que en muchos sentidos se haya dejado de lado la pertinencia territorial en los contenidos y en las formas en que se entregan en los establecimientos educacionales los conocimientos, lo cual es una debilidad del sistema educativo que se debe solucionar, ya que un establecimiento no puede estar desconectado de su entorno. Específicamente, en el área Técnico Profesional, es importante que las especialidades adecuen su conocimientos teóricos y por sobre todo prácticos al sector productivo existente en los territorios, fomentando no sólo así el aprendizaje de los y las estudiantes, sino que generando un proyecto país donde también se impacte al desarrollo del territorio.
Por estos motivos, una Nueva Constitución debe garantizar una educación con pertinencia territorial, consagrando de base una educación en que el aprendizaje que se entrega le haga sentido a los y las estudiantes que lo están recibiendo y se adecúe al territorio en el que viven, entendiendo que la escuela no es un actor solitario, sino que es parte de un sistema mayor y debe engranarse con este.

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Santiago

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  • Foto de persona Luisa Álvarez González