7 - Sistemas de Conocimientos, Culturas, Ciencia, Tecnología, Artes y Patrimonios

RECONOCIMIENTO DEL VALOR GNOSEOLÓGICO DEL CONOCIMIENTO ANCESTRAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y NACIONES PREEXISTENTES.

Iniciativa Nº 1.006

Tema: Derecho al resguardo de la propiedad intelectual, industrial y saberes ancestrales

Actualizado 24/05/2022 04:25

Problema a Solucionar:

La Comunidad Indígena Atacameña de La Banda se constituye en 2008 y en 2017 pide su reconocimiento territorial. Ingresó una reivindicación territorial por el Oasis de Calama el 10 de Noviembre de 2021, además de ingresar una denuncia por discriminación racial en el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la Organización de las Naciones Unidas.
La presente propuesta se origina desde las participaciones colectivas como Comunidad Indígena desde el 13 de Septiembre, 8 de noviembre, y con la participación de nuestros dirigentes en el trabajo desde la convocatoria realizada por el Constituyente que escaño reservado Atacameño Félix Galleguillos Aymani desde de Junio del 2021 junto a los demás tajnirecota de nuestra Lickana en generar una incidencia efectiva en éste inédito proceso constituyente.
La presente a los Convencionales que esta propuesta fue revisada y aprobada por el pleno de la Comunidad Indígena de La Banda el 20 de enero de 2022. La propuesta fue apoyada tanto por el Constituyente escaño reservado atacameño y el grupo de trabajo representado por Tajnirecota designados por comunidades y/o asociaciones indígenas que conforman la Lickana, junto a sus consejos indígenas de cada sector.

Situación Ideal:

El problema adica principalmente en la distancia entre los pueblos indígenas y los sectores académicos en la generación y difusión del conocimiento generado a partir del patrimonio identitario, como patrimonio arqueológico, medicinal, etnobotánico, gastronómico, arquitectural, artesanal, artístico, etc. El problema central a la hora de tratar este tipo de patrimonio gnoseológico se puede desglosar en dos áreas problemáticas de tipo estructural.
En primer lugar, los problemas estructurales que presentan los sectores académicos radican en: a) la elitización que se hace del conocimiento (publicaciones en inglés, journal pagados, requisitos de postgrado para inserción en la investigación, etc.). b) En las investigaciones realizadas que involucran el patrimonio identitario de los pueblos indígenas que tiene un muy bajo retorno como difusión y/o publicación especializada a los territorios donde se produjo tal conocimiento. c) Hay una discriminación academicista con la experticia de los cultores, artesanos y/o especialistas del mundo indígena, al no ser incorporados en esta calidad a la coinvestigación y cogoberanza de proyectos oficiales (FONDECYT), a las coautorías en publicaciones especializadas, participación integral en patentamiento, etc.
En segundo lugar, los problemas estructurales que presentan los pueblos indígenas respecto de esta situación radican en: a) falta de inducción en el mundo real de la investigación, donde la investigación indigenista aparece desvinculada del mundo académico y relegada a proyectos artísticos (FONDART) y/o públicos (CONADI), b) no hay un organismo que descentralice localmente, promueva y normalice esta actividad gnoseológica de los pueblos indígenas para insertarla estructuralmente en los programas de investigación oficiales (proyectos FONDECYT, MILENIUM, ANILLO, etc.) y traspaso tecnológico (patentamiento, creación de emprendimiento mayor, etc.), c) no hay un organismo que realice la recopilación de información especializada (publicaciones, proyectos, etc.), haga su traducción pedagógica y didáctica acorde a los valores espirituales y lengua de los pueblos y naciones indígena nacionales, poniendo a disposición de esta población en particular el fruto de la investigación relativa a su propio patrimonio identitario y, d) no hay una promoción de conocimiento de avanzada (astronomía, ingeniería robótica, etc.), fuera de aquellas áreas clásicas que fortalezcan los modos de producción como la agricultura, por ejemplo, cuyo ejercicio además no implique la pérdida de los valores espirituales.
Frente a los recientes hechos del país post estallido social del 18 de octubre, han urgido más que nunca a estos dos estamentos sociales (pueblos indígenas versus sectores académicos) a conversar para: a) el reconocimiento de la discriminación intelectual y la intervención colonialista que hay que salvar en la nueva constitución y, b) la generación de puentes de diálogo fructífero entre el estamento académicos y los pueblos y naciones indígenas preexistentes, pensados como soluciones de largo plazo y que no entorpezcan el desarrollo científico del país. Es evidente que estos problemas son complejos en sus partes y su solución necesita invariablemente de la instauración de institucionalidad que, de un soporte estructural a la mediación entre los sectores académicos y los pueblos indígenas, para el reconocimiento y trabajo colaborativo con formas gnoseológicas que tienes a veces miles de años y con valores espirituales distintos de los valores filosóficos de la Ciencia.
En esencia, estos valores espirituales deben ir en apoyo de la Identidad indígena como fenómeno humano que se materializa en el paisaje mediante las prácticas sociales y la cultura material ad hoc que producen dichas prácticas; elementos antropológicos que los grupos van originando socialmente en su devenir histórico y que forman parte de las instituciones culturales que se van creando (familia, modos de producción, ritualidad, etc.). Ciertamente, estos complejos procesos materiales de la identidad se desenvuelven en un paisaje determinado, como un horizonte de posibilidades culturales que contienen un territorio definido. Por ello, el fin último de estos valores espirituales conforme a la libre determinación de los pueblos implica un desarrollo de sus territorios ecosistemáticamente equilibrado con dichas formas de vida y su devenir. Así, el conjunto de estos elementos teóricos, empíricos y simbólicos que se reconocen como “contenido gnoseológico indígena” es un contenido semiestructurado inconmensurable y homólogo con el conocimiento de la racionalidad científica que se da en territorios indígenas definidos. Por otro lado, al conjunto de estas prácticas ideológicas y la cultura material ad hoc, unidas a un territorio ancestral de los pueblos mediante aspectos simbólicos, se le entiende como patrimonio identitario que debe ser protegido.
De esta manera, la creación de un organismo estatal homólogo al ANID debe mediar entre la estructura social y la estructura académica, organizando, seleccionando y facilitando el desarrollo de la ciencia nacional mediante la investigación. En el caso de la institucionalidad indígena homóloga ad hoc mediaría entre los pueblos y naciones indígenas preexistentes, como grupo dentro de la estructura social, y la estructura académica. Esta Institución indígena contaría con catastros de cultores, artesanos y especialistas autorizados y legitimados desde sus propios territorios y formas de organizaciones propias, proveyendo la documentación para la participación en proyectos de investigación de corte ANID. Velaría además por los derechos de autor de los conocimientos ancestrales indígenas, la no discriminación intelectual, garantizando el acceso y la participación en el traspaso tecnológico y sus aprovechamientos comerciales de los pueblos indígenas de los respectivos territorios donde se realizaron las investigaciones relativas al patrimonio identitario.
Finalmente, esta institucionalidad desde las diversas investigaciones, publicaciones y/o congresos entre otros debe recoger, recopilar, proteger la coautoría indígena, promoviendo la recopilación de saberes que revitalicen y pongan en valor la identificación de nuestra cultura plurinacional tanto para contribución a la educación y promoción cultural, como para retroalimentación de los propios pueblos. El flujo bilateral de toda esta información permitirá acercar estos polos de concentración de conocimiento gnoseológico para el desarrollo del territorio con valores espirituales de los pueblos y naciones indígenas preexistentes, dentro de la actual sociedad occidental.

Propuesta de articulado

ARTICULO X1: La constitución reconoce y reivindica el valor gnoseológico del conocimiento ancestral de los pueblos indígenas y naciones preexistentes.
En virtud de este reconocimiento, los pueblos y naciones indígenas tiene derecho a mantener, administrar, y restaurar el conocimiento ancestral indígena a través de biocultura, ciencia, arte, tecnología y patrimonio indígena conforme a sus instituciones tradicionales.

ARTICULO X2: La constitución asegura el derecho a la creación, fiscalización y restauración de todo aquel instrumento pertinente para el desarrollo del conocimiento, biocultura, ciencia, tecnología y artes generados por los pueblos y naciones indígena, permitiendo cuantificar, salvaguardar su derecho propio y patrimonio material e inmaterial de significación gnoseológico indígena.
El estado en consulta con los pueblos y naciones indígenas establecerá instituciones pertinentes, a fin de garantizar la participación en investigaciones que promuevan la libre determinación en sus territorios, relevando el rol de cultores, artesanos y especialistas intergeneracionales de la identidad cultural, instituciones tradicionales y derecho propio.

ARTICULO TRANSITORIO PRIMERO: A través del estatuto especial de autonomías de territorios indígenas, se establecerá una institucionalidad indígena orgánica, territorial y autónoma con administración y patrimonio propio, contemplarla regulación de las diversas áreas de la biocultura, ciencias, artes, tecnología y patrimonio material e inmaterial en toda investigación científica de acuerdo con los pueblos y naciones indígenas, resguardando en un registro especial los derechos de autor indígenas en cuyos territorios se realice o referencie, revitalizando la identidad, cultura e instituciones tradicionales propias.