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Educación indígena con enfoque antirracista

Iniciativa Nº 1.426

Tema: Derecho a la Educación indígena con enfoque antirracista

Actualizado 24/05/2022 05:45

Esta es una Propuesta de:

Foto de persona

Alejandra Muñoz T.

Disponible Desde:

1 Feb1 de febrero2022-02-01

Problema a Solucionar:

Esta iniciativa se origina a partir del nutram entre las pu lamngen de la Red de Mujeres Mapuche y de lamngen externas a la organización, profesionales de la educación, madres y comunidades indígenas, que han manifestado su inquietud e insatisfacción por la forma en que se ha desarrollado hasta ahora el proceso de Educación Intercultural en los establecimientos educacionales del país y la necesidad imperante de preservar nuestra cultura preservar nuestra cultura, nuestra cosmovisión. En conjunto planteamos la necesidad de que en la Nueva Constitución se garantice una educación indígena acorde a las necesidades y requerimientos de los pueblos originarios. Es un tema presente en la Red de Mujeres Mapuche desde su formación el 25 de agosto de 2012, donde decidimos un grupo de mujeres mapuche partir un camino en la lucha para visibilizarnos como mujeres presentes y no parte de un pasado como nos hace ver la historia, dar a conocer nuestras demandas desde nuestra visión y con nuestra propia voz.

Antecedentes

Las propuestas han sido realizadas en base a la escucha activa de realidades indígenas, así como también con la consideración de los tratados internacionales al respecto, tales como la ONU y la Convención de los Derechos del niño y la niña y el análisis de la educación indígena en otros países como Ecuador, México y Bolivia.
Bien sabido es que la zona de la Araucanía es un contexto que vive bajo la militarización constante avalada por el Estado de Chile, yendo en contra de lo establecido por los tratados internacionales y las ideas anteriormente expuestas. Una educación antirracista es la base para una sociedad igualitaria en materia de derechos, así como también la protección del juego, salud, participación, identidad y protagonismo de las infancias y adolescencias indígenas, la cual se adhiere al tratado de los DDHH firmada en la Convención de los Derechos del niño y la niña donde queda manifiesto el derecho de las y los niños indígenas a practicar su cultura, su relación e idioma y cosmovisión, según el artículo 30. Siguiendo con el enfoque de derechos, las personas pertenecientes a minorías étnicas tienen derecho a disfrutar de su cultura, de acuerdo con el artículo 27. Al mismo tiempo, el Convenio para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial (2019) tiene como objetivo la protección del patrimonio y la diversidad cultural, de modo que se reconozca y valore la riqueza cultural de nuestros pueblos, desde los individuos que componemos las comunidades y nuestros territorios.
La educación pública chilena tiene grandes sesgos de inequidad y desigualdad social, de carácter estructural. Este sistema ha afectado mucho más a los pueblos indígenas, porque además de limitar el acceso a la educación, ha conducido al abandono lingüístico y cultural, a la reproducción del racismo y a la discriminación al interior del sistema. La escuela en Chile es el principal agente de la pérdida de los lenguajes indígenas. Hoy sólo tenemos cuatro idiomas indígenas vivos; se trata del quechua, aymara, mapudungun y el lenguaje rapa nui, todas en riesgo de desaparecer porque no cuentan con hablantes nativos en la actual generación de niños. Mientras el pueblo selk´nam está en proceso de ser neohablantes. Por esa razón es importante que el cambio surja desde el espacio educativo y que permee a la sociedad en general.

Situación ideal
La educación es la base de una sociedad respetuosa, justa y libre, por esa razón el respeto hacia la diversidad de culturas del territorio chileno en la educación será la base para una sociedad antirracista.
Países como Nueva Zelanda han implementado medidas que reflejan el reconocimiento y respeto hacia las comunidades indígenas preexistentes, donde la presencia de su ley indígena radica, en gran medida, en el tratado histórico firmado en 1840 entre la corona británica y parte de los jefes de clanes maoríes de sus islas.
Bajo esta lógica, es de gran importancia un Estado plurinacional que promueva el respeto por la diversidad cultural y la no jerarquización de ellas, fomentando así el diálogo y la autodeterminación en consulta a miembros de pueblos originarios para la implementación de una enseñanza antirracista. Esto permite favorecer el diálogo con nuestras naciones originarias y el Estado de Chile.
El reconocimiento, respeto y mención de los territorios ancestrales y la relación espiritual que existe con las personas indígenas son imprescindibles en la enseñanza en asignaturas como Historia y Geografía o Educación Ciudadana. Así como también el reconocimiento de los pueblos indígenas en su labor ancestral de cuidado del medio ambiente, el cual ha de ser reconocido en materias como Ciencias Naturales o Ciencias para la Ciudadanía. De esta forma existe una integración a nivel curricular considerando las diversas dimensiones que abarcan las distintas culturas.
Por lo dicho anteriormente, es necesaria una descolonización de las mallas curriculares de formación inicial, básica, media y superior para que, desde la formación docente hasta la enseñanza entregada en los establecimientos, la educación promueva la valoración de las culturas ancestrales.
En este sentido, se hace imprescindible que una educación antirracista y de reconocimiento identitario indígena sea un derecho generalizado para toda la población, y no solo para aquellas zonas que cuenten con el porcentaje requerido de personas que se reconocen como parte de pueblos originarios. Afirmamos que este porcentaje no se condice con la realidad, dado que el reconocerse como persona indígena en un territorio enmarcado en el racismo estructural es muchas veces un factor de riesgo, sobre todo cuando en los medios de comunicación y en los textos de estudio no aparecen representaciones indígenas ni a nivel personal ni a nivel ilustrativo y la criminalización de tales identidades están a la orden del día.
Tal como explica la línea de la filosofía del lenguaje (impulsada por pensadores como Wittgenstein y Foucault), éste crea realidades por lo que el uso verbal dentro del aula es sumamente importante. La experiencia histórica de la colonización ha de ser narrada desde una perspectiva enfocada en los DDHH y no desde una visión colonial invisibilizadora. Explicar situaciones de torturas, violaciones y despojo territorial bajo conceptos como el de "pacificación de la Araucanía" promueve relaciones vinculares de violencia y una normalización estructural.
Estas medidas son lo básico para dar inicio a una reparación histórica, la cual ha de ser llevada a cabo en constante consulta con las comunidades de los diferentes pueblos originarios que han habitado el territorio, considerando sus relaciones vinculares entre sí, así como también sus relaciones simbióticas históricas con otras comunidades para la supervivencia ante el racismo estructural (como con las culturas afrodescendientes, que en tiempos coloniales encontraron refugio en comunidades originarias, donde contribuyeron y siguen contribuyendo con su tremenda riqueza cultural, coincidiendo en valores como el buen vivir, la colectividad y el respeto por el cuidado del medioambiente).

Situación Ideal:

La Constitución debe establecer explícitamente un compromiso antirracista y de fomento de la identidad indígena, además de implementar medidas de garantías para el cumplimiento de estos derechos y de sanción en el caso del no cumplimiento de éstos.
El reconocimiento de todos los pueblos originarios, así como también sus relaciones simbióticas ancestrales con otras comunidades ha de estar explicitado dentro del documento constitucional, considerando su reconocimiento, protección y fomento a lo largo de todas las zonas del país (no sólo donde se cumple el requisito de personas indígenas declaradas).
Abogar, al mismo tiempo, que las labores constitucionales en materias de ecología y cuidado del medioambiente han de ser realizadas de la mano de todas las comunidades originarias, puesto que han sido ellas quienes han liderado el cuidado ancestral de las aguas y espacios verdes del territorio.
El Estado tendrá el deber de garantizar la provisión y el acceso justo a todos los niveles y formas de educación, cautelando que el derecho humano a la educación sea gratuito, de calidad, integral, emancipador, intercultural, plurilingüe, laico y no sexista.
El Estado tendrá el deber de resguardar que los pueblos y naciones indígenas, en ejercicio de su derecho a la libre determinación, cuenten con espacios formativos que permitan la continuidad de sus tradiciones, creencias, valores, idiomas, culturas y estructuras sociales en el marco del sistema educativo general. Asimismo, el Estado financiará los sistemas educativos propios de las comunidades, pueblos y naciones preexistentes.
Los pueblos y naciones preexistentes tendrán derecho a establecer y controlar sus sistemas e instituciones docentes y educativas que impartan educación en sus propias lenguas, en consonancia con sus métodos culturales de enseñanza y aprendizaje.
El Estado adoptará medidas eficaces, en conjunto con los pueblos indígenas, para que las personas indígenas, en particular los niños, incluidos los que viven fuera de sus comunidades, tengan acceso a la educación en su propia cultura y en su propio idioma.
Será deber de todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, promover, respetar, proteger y garantizar el derecho humano a la educación de los pueblos indígenas, en todas sus dimensiones y niveles.

Propuesta de articulado

Artículo 1: Derecho a una educación de calidad con enfoque indigenista y antirracista.
El Estado tendrá el deber de garantizar que la población indígena tenga acceso a educación de calidad, integral, gratuita, intercultural, plurilingüe, laica, no sexista, en todas sus dimensiones y niveles educacionales, adoptando las medidas necesarias para que se asegure el respeto a la identidad originaria de los diferentes pueblos indígenas sin la perpetuación de estereotipos foráneos ni sesgo racista.
Artículo 2: Derecho al lenguaje originario como medio válido de comunicación en contextos educativos, desde la primera infancia y niveles posteriores.
El Estado debe garantizar el derecho al lenguaje originario como lengua principal, el aprendizaje de este desde la primera infancia y a lo largo del ciclo educativo, a recibir educación pública en su idioma materno, a usarlo en contextos en que se desenvuelve habitualmente como complemento del derecho lingüístico.

Artículo 3. Derecho Lingüístico como base de una educación indígena de calidad
Será deber del Estado, mantener, desarrollar y fortalecer el derecho lingüístico de los pueblos indígenas, derecho fundamental en una educación de calidad como garantía de un ambiente saludable mentalmente, sin racismo, entendiendo que el derecho lingüístico incluye: El derecho a la no discriminación por razones lingüísticas o de origen en áreas como el trabajo, la seguridad social, la salud, la vida familiar, la educación, la vida cultural y la libertad de expresión; al reconocimiento identitario y de la cosmovisión, lo que implicaría el derecho a mantener y controlar sus propias instituciones educativas.
Artículo 4 Derecho a un sistema de enseñanza e instituciones que preserven su cosmovisión en todos los niveles educacionales.
Los pueblos y naciones preexistentes tendrán derecho a establecer, controlar y administrar sus sistemas de enseñanza y formación de profesionales de la educación que impartan educación en sus propias lenguas, en consonancia con sus métodos culturales de enseñanza y aprendizaje y de acuerdo con su propia cosmovisión.
Artículo 5: Derecho a la enseñanza basada en el conocimiento de los pueblos indígenas.
El Estado debe garantizar y promover el rol de la educación de generar procesos de aprendizaje que permitan comprender y difundir los saberes nativos y ancestrales, narrando objetivamente los principales conflictos territoriales y ambientales que afectan a los pueblos indígenas, evidenciando la visión de dichos pueblos, relevando su rol en la sustentabilidad de la vida y en las luchas medioambientales, lo que se debe ver reflejado en el currículo del sistema educativo y en la edición de textos de estudio.
Artículo 6 Derecho a formarse desde su identidad, en espacios que permitan el desarrollo de sus prácticas culturales preservar su cosmovisión, amparado, además, por el sistema educativo
El Estado debe resguardar que los pueblos y naciones indígenas, en ejercicio de su derecho a la libre determinación, cuenten con espacios formativos, en los diversos espacios que habitan, que permitan la continuidad de sus tradiciones, creencias, valores, idiomas, culturas y estructuras sociales en el marco del sistema educativo general. Las prácticas educativas tales como evaluaciones u otros quehaceres escolares, deben adecuarse, permitiendo su participación en fechas conmemorativas y/o ceremoniales de su pueblo, que se desarrollen en sus respectivas comunidades, prácticas necesarias para el sostén de su ritualidad y cosmovisión.
Asimismo, el Estado financiará los sistemas educativos propios de las comunidades, pueblos y naciones preexistentes.
Artículo 7: Derecho a la denuncia, sanción y reparación de actitudes racistas en las instituciones educativas.
Es deber del Estado que, ante cada actitud y/o actos racistas perpetuados tanto dentro del aula como fuera de ésta, por parte de los docentes hacia otros docentes, de docentes hacia estudiantes, entre estudiantes o cualquier miembro del sistema educativo, se acojan las denuncias, se apliquen sanciones y se fomenten medidas de reparación al respecto mediante la consulta de estas medidas reparatorias a las propias comunidades originarias.


Artículo 8: Derecho a educarse en un ambiente propicio.
Derecho a educarse en un espacio libre, sano y sin violencia, donde el contexto político y social, favorezca el desarrollo y trascendencia de los sujetos, y no sea, por el contrario, un impedimento para el desarrollo intelectual y socioemocional de la comunidad educativa.
Artículo 9: Derecho a formación y financiamiento de establecimientos y organismos de investigación y enseñanza indígena.
El Estado debe garantizar financiamiento para la formación de establecimientos de educación prebásica, básica, media, técnica profesional y superior de enseñanza con enfoque indígena, que permita hacer exigible ante la justicia en caso de incumplimiento. Se requiere en esta misma línea, la formación de un organismo especializado, responsable de desarrollar y promover la investigación y revaloración de los conocimientos y saberes de los pueblos originarios, que formen parte de las políticas educativas emanadas del Ministerio de Educación y que sea parte integral del Sistema de Educación Indígena. Será responsabilidad de este organismo promover, incentivar y evaluar proyectos de revitalización de los conocimientos ancestrales (idioma, cosmovisión, etc.).
Artículo 10: Derecho a formación profesional y profesionalización de educadores indígenas y valorización del rol de educadores indígenas.
El Estado debe financiar la creación y mantenimiento de universidades acreditadas y el fortalecimiento de las ya existentes para la formación profesional y continua de docentes que ejerzan con pertinencia cultural indígena en los aspectos didácticos-pedagógicos y profesionalización y/o capacitación de asesores interculturales indígenas, elevando su valoración institucional y mejorando su remuneración. Docentes y asesores culturales deben, preferentemente, pertenecer a las propias comunidades y ser previamente legitimados por las comunidades y organizaciones indígenas.
Artículo 11: Derecho a contar con currículos específicos e implementación de ellos para revalorización y rescate de las culturas de los pueblos indígenas.
El estado tiene la responsabilidad de implementar el diseño de currículos específicos para la educación indígena, con un enfoque pedagógico de revalorización y rescate de las culturas de los pueblos originarios, así como también la elaboración de materiales didácticos para el desarrollo y aprendizaje de su idioma, de sus sistemas, conocimientos y prácticas propias de cada pueblo, incluido el derecho a la protección de los lugares rituales y sagrados.
Artículo 12: Derecho a que se garantice y fiscalice efectivamente el cumplimiento y calidad del sistema de Educación Indígena.
El seguimiento, la medición, la evaluación y la acreditación de la calidad educativa de todo el sistema de educación indígena estará a cargo de una institución pública, técnica especializada, independiente del Ministerio de Educación, formada preferentemente por profesionales indígenas y con consulta e informes a las comunidades y organizaciones indígenas pertinentes.

Esta es una Propuesta de:

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Alejandra Muñoz T.

Disponible Desde:

1 Feb1 de febrero2022-02-01