4 - Derechos Fundamentales

INICIATIVA INDÍGENA CONSTITUYENTE AYMARA DERECHO FUNDAMENTAL AL AGUA DE LOS PUEBLOS Y NACIONES INDÍGENAS

Iniciativa Nº 1.634

Tema: Derecho humano al agua y saneamiento y otros derechos humanos ambientales

Actualizado 24/05/2022 04:34

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José Zúñiga F.

Disponible Desde:

2 Feb2 de febrero2022-02-02

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Problema a Solucionar:

1.- La norma se construye en base a la recuperación y protección del recurso hídrico demandado por el Pueblo Aymara en diversas reuniones, encuentros autoconvocados y cabildos territoriales constituyentes. Estos últimos realizados entre los meses de julio a diciembre del 2021, en las Comunas rurales de la Región de Tarapacá.
2.- Se pretende que la norma ingrese a la Convención Constitucional para ser admitida; distribuida a la Comisión de Derechos Fundamentales para ser deliberada y votada en la misma comisión y en el pleno, todo ello con el objeto de que se reconozca el derecho de los pueblos Indígenas a ser titulares de derechos colectivos sobre las aguas que existen en sus tierras y territorios, de uso y/o aprovechamiento ancestral, sean estas superficiales o subterráneas, en cualquier estado que éstas se encuentren.

Situación Ideal:

FUNDAMENTO
El incremento de conflictos sobre el acceso al agua, especialmente entre los Estados, los sectores productivos (agricultura, minería, turismo, entre otros) y las comunidades indígenas – como uno de los actores sociales actualmente más visibles –, ha llegado a desencadenar tensión, zozobra social y afectación de diferentes derechos fundamentales, muchas veces con consecuencias trágicas y graves violaciones a los derechos humanos.

En ese contexto, el desarrollo, reconocimiento y protección del derecho humano al agua, visto desde un enfoque intercultural, adquiere relevancia jurídica, pues representa un elemento esencial para la protección y respeto de los derechos humanos de los pueblos indígenas. Se trata de un tema de actualidad cuyo debate es necesario.

Si bien el derecho al agua carece de un reconocimiento autónomo en los tratados internacionales sobre derechos humanos, en tanto que los precedentes citados sólo lo incluyen como elemento integrante de otros derechos fundamentales – como la vida, salud o medio ambiente –, se considera que el derecho al agua es un derecho humano emergente con validez contemporánea y trascendencia global, que va adquiriendo mayor carácter de autonomía.

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CDESC) es uno de los órganos que ha impulsado el desarrollo del concepto y contenido del agua como derecho humano, en tanto órgano de vigilancia del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas (PIDESC), a través de su Observación General No. 15. El CDESC declara: “El agua es un recurso natural limitado y un bien público fundamental para la vida y la salud. El derecho humano al agua es indispensable para vivir dignamente y es condición previa para la realización de otros derechos humanos”.
En el caso de los pueblos indígenas, la protección del derecho al agua debe abarcar una dimensión colectiva cuyo contenido jurídico resguarde por lo menos un nivel operativo y otro de participación, los cuales se interrelacionan y condicionan directamente – además de proteger las características propias de su contenido jurídico, a saber, su aceptabilidad, disponibilidad, calidad y accesibilidad.
La Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos (OACNUDH) ha mencionado al respecto que:
“Las fuentes naturales de agua utilizadas tradicionalmente por los pueblos indígenas, como los lagos o ríos, pueden no ser ya accesibles debido a la expropiación o la apropiación gradual de las tierras por otros. El acceso puede verse amenazado también por la contaminación ilegal o la sobreexplotación. Además, las fuentes de agua de los pueblos indígenas pueden haber sido desviadas para abastecer de agua potable a las zonas urbanas. Así pues, para asegurar el derecho al agua de los pueblos indígenas puede ser necesario, en muchos casos, adoptar medidas para asegurar sus derechos a las tierras ancestrales, reforzar sus sistemas tradicionales de aprovechamiento del agua y proteger sus recursos naturales.”
Entonces, la protección internacional del derecho al agua de los pueblos indígenas, en su faceta colectiva garantizaría que estos grupos delineen de manera autónoma sus proyectos de vida, dejando de lado el centralismo republicano y la exclusión social imperante; esta construcción jurídica está relacionada además con el concepto de libre determinación. El derecho colectivo al agua, que no niega su faceta individual, es clave para el funcionamiento del sistema indígena. La creación de responsabilidades, obligaciones, derechos y sanciones imbricadas en sus prácticas consuetudinarias alrededor del agua genera incentivos y límites en el comportamiento de sus integrantes y trasciende un enfoque únicamente material como bien escaso y transable; este recurso esta además íntimamente ligado a su subsistencia. En otras palabras, en lo que concierne a las poblaciones indígenas se debe prestar especial atención a las condiciones fácticas y legales en las que se encuentran, dado que integran un grupo con dificultades materiales y formales para ejercer este derecho, asociado además a las diferencias culturales que poseen con relación a las poblaciones mayoritarias o hegemónicas.

Asimismo, la OACNUDH menciona que, con arreglo a los principios de igualdad y no discriminación, para el caso de los pueblos indígenas puede ser necesario reforzar sus costumbres y tradiciones para garantizar su acceso al agua y protección de sus recursos hídricos naturales. Por esta razón, con su protección en tanto derecho humano se fortalece la capacidad de los pueblos indígenas para decidir sobre su destino sobre la base de sus propias visiones de desarrollo e identidad, protección que estará limitada por el mismo marco internacional de los derechos humanos.

De este modo, el derecho colectivo al agua fortalecería la operatividad de políticas de agua de forma menos discriminatoria, que no perjudique a las poblaciones indígenas, y aseguraría su mejor aplicación desde el Derecho oficial, dando espacio al entendimiento y a la posibilidad de evaluar las características positivas, oportunidades y desafíos en la gestión comunitaria, la naturaleza instrumental de las prácticas culturales y los esquemas consuetudinarios indígenas. De ahí que Gelles, por ejemplo, en el caso de las poblaciones andinas, ponga:
“[…] énfasis de entender a la comunidad como el lugar clave para la producción cultural andina y para el manejo del agua de riego. Claramente, hay allí una fuerte base material y espiritual para la forma de vida y las orientaciones culturales andinas, una base que tiene fundamentos sólidos en una antigua infraestructura y en bien desarrollados entendimientos que unen el paisaje sagrado con la producción, la comunidad, la propiedad comunal y la identidad cultural”.
Teniendo presente estas consideraciones, proponemos la presente normativa constitucional como derecho fundamental del pueblo Aymara.

Propuesta de articulado

ARTICULADO NORMA: DERECHO FUNDAMENTAL AL AGUA DE LOS PUEBLOS Y NACIONES INDÍGENAS

Artículo XX. Los pueblos y naciones indígenas son titulares de derechos colectivos sobre las aguas que existen en sus tierras y territorios, de uso y/o aprovechamiento ancestral, sean estas superficiales o subterráneas, en cualquier estado que éstas se encuentren. Sin perjuicio de lo anterior, se protegerá los derechos de aprovechamiento individuales de las aguas que hayan adquiridos los indígenas de buena fe y con estricto apego a la normativa vigente.

En ejercicio del derecho a la libre determinación y de acuerdo a su derecho propio los pueblos y naciones indígenas podrán acceder, usar, aprovechar, controlar y gestionar los cursos naturales de las aguas, ya sean superficiales o subterráneas u otras formas en que éstas se encuentren en los territorios.

El Estado en consulta y coordinación con los pueblos y naciones indígenas tomará todas medidas que sean necesarias para la protección de las fuentes fluviales, garantizando el normal abastecimiento, disponibilidad y su calidad, tanto para el consumo humano como para la conservación los ecosistemas conforme a la identidad cultural y usos tradicionales de cada pueblo y nación indígena que habitan los territorios.

Cuando se hayan constituidos derechos de aprovechamiento de aguas en favor de terceros y/o privados, sobre aguas existentes en tierras o territorios indígenas o en espacios de relevancia cultural y, en cuyo otorgamiento no se hubiese actuado de buena fe o con infracción a al derecho consuetudinario, deberán restituirse a los pueblos naciones indígenas a través de un mecanismo de restitución de agua conforme a la ley.

Esta es una Propuesta de:

Foto de persona

José Zúñiga F.

Disponible Desde:

2 Feb2 de febrero2022-02-02

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